Conozco a Álex Sestelo desde hace tiempo, pues he escrito mucho sobre peluquería y he tenido la suerte de contar con sus consejos en varias ocasiones. Sin embargo, hasta hace unas semanas no había tenido la oportunidad de visitar su salón de la calle Hermosilla en Madrid y ponerme en sus manos. La experiencia fue un auténtico regalo: un espacio elegante de estilo francés, calmado y sofisticado, donde cada detalle está pensado para que el cliente se sienta escuchado y cuidado.
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