De inspiración mediterránea, este corte es perfecto para darle un aire nuevo a tu melena durante los meses de verano.
Bob Capri’, el corte de pelo de aire mediterráneo que te traslada mentalmente a la isla italiana.
Se acerca el verano y, con él, el mundo se divide en dos grupos en cuanto a cortes de pelo se refiere. Por un lado, estamos las que preferimos el pelo largo para poder recogerlo en cualquier ocasión y, por otro, las que consideran la subida de las temperaturas el mejor momento del año para cortar por lo sano y disfrutar del aire fresco en el cuello. Si eres del team pelo corto, quizá te interese saber que un nuevo corte de pelo se está posicionando como el favorito de las chicas más cool. Se trata del ‘bob Capri’, un estilo de aire mediterráneo con vibes de la Dolce Vitta que te traslada de manera instantánea a tu destino de vacaciones. Esta (pen)última versión del bob está llamado a convertirse en el corte de pelo en tendencia de la temporada gracias a su bajo mantenimiento y su aire desenfadado.
“El ‘bob Capri’ es un bob con un aire muy mediterráneo: ligeramente deshecho, con movimiento, textura natural y ese acabado que parece que el pelo se ha secado al aire después de pasar el día cerca del mar. Normalmente se lleva a la altura de la mandíbula o rozando los hombros, con capas muy sutiles y las puntas algo suavizadas para que no se vea rígido”, explica Álex Sestelo, estilista y director del salón que lleva su nombre. “Este verano está triunfando porque conecta mucho con esa idea de belleza relajada que ahora buscamos: un pelo bonito, favorecedor, pero que no parezca excesivamente trabajado. Además, tiene ese punto sofisticado sin esfuerzo, como de ‘me veo bien sin haberme complicado demasiado’, y eso encaja muchísimo con el espíritu del verano”.
El nombre hace referencia a esa pequeña isla de la bahía de Nápoles que siempre apetece visitar en verano. Y no es casualidad. “Recuerda muchísimo a esa imagen de los veranos en la costa italiana. Pelo ligeramente despeinado por la humedad, gafas de sol XXL, piel luminosa y prendas de lino. No es un lujo ostentoso, sino uno muy natural”. “Para mí, el bob Capri tiene algo muy cinematográfico. Evoca a esas mujeres que resultan elegantes sin ir demasiado producidas. El cabello no está perfecto, pero sí muy bien trabajado para parecer espontáneo. Ahí está el truco”, dice el experto.
A quiénes favorece el ‘bob Capri’
Ante todo, el corte Capri supone una auténtica transformación capilar si no estás acostumbrada a un estilo tan corto. Cortado a la altura de la barbilla, deja al descubierto la nuca y realza los rasgos faciales. La buena noticia es que favorece a muchos tipos de rostro, tal y como apunta Sestelo. “Es un corte bastante agradecido porque se puede adaptar muchísimo, pero especialmente favorece rostros ovalados, alargados y también mandíbulas marcadas porque enmarca muy bien la cara. En rostros más redondos, yo suelo recomendar dejarlo un poco más largo, por debajo de la mandíbula, para estilizar visualmente. Y si hay pómulos bonitos, este corte los resalta muchísimo. También funciona muy bien con flequillos abiertos o mechones delanteros suaves para dulcificar facciones”.
“Además, favorece a muchísimas edades y tipos de mujer, precisamente porque es muy adaptable. A los 30 aporta un aire fresco y moderno, y a los 50 o más puede resultar especialmente favorecedor porque aporta movimiento al rostro y rejuvenece visualmente sin endurecer las facciones. Eso sí, yo siempre digo que más que la edad importa el tipo de cabello y el estilo de vida. Funciona especialmente bien en melenas con algo de textura natural –aunque sea mínima– y en mujeres que quieren verse arregladas sin invertir demasiado tiempo”, recomienda el estilista.
“La gran diferencia está en la actitud del corte. Hay bobs mucho más geométricos, pulidos o estructurados –como el clásico bob recto o el blunt bob–, mientras que el bob Capri busca movimiento y cierta imperfección bonita. No tiene líneas tan marcadas ni un acabado ultra pulido. Diría que aquí la clave es la textura, que se trabaja para que el pelo tenga vida, se mueva y quede ligero. Incluso cuando está despeinado, funciona. Y eso lo diferencia bastante de otros bobs más ‘de peluquería recién hecha’”.
Perfecto para el día a día
Lo que menos apetece cuando llega el verano es estar pendientes de secadores, planchas y demás para poder presumir de un peinado ‘decente’. El bob Capri no lo necesita. “En el día a día no exige demasiada dedicación. De hecho, queda mejor cuando no está excesivamente peinado. Un buen producto de textura o un spray de ondas suaves suelen ser suficientes. Eso sí, aunque tiene ese efecto effortless, hay que decir que para que se vea bonito necesita cierto mantenimiento, sobre todo del corte. Lo ideal es repasarlo cada seis u ocho semanas para mantener la forma y que no pierda movimiento”, recomienda Sestelo.
“Mi consejo es no obsesionarse con dejarlo perfecto, de hecho, el secreto está justo en lo contrario. Recomiendo secarlo bastante al aire y terminar solo algunas zonas con cepillo o con las manos, marcando un poco el movimiento delantero. También funciona muy bien usar un spray texturizante o una crema ligera para definir mechones y romper un poco el acabado. Si se usa herramienta de calor, mejor hacer ondas muy abiertas, casi imperfectas, y después despeinarlas con los dedos. El objetivo no es que parezca recién salido de la plancha, sino recién llegado de unas vacaciones en la costa italiana”.
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